Terremoto de Caracas (Venezuela) – 29 de julio de 1967

Terremoto de Caracas (Venezuela) – 29 de julio de 1967

Desde los albores de la historia del Homo Sapiens Sapiens (Humano de cariño), este ha intentado “predecir” los fenómenos naturales, la lluvia por ejemplo, utilizando la simple observación, ya sea de otros eventos naturales o también de actividades inusuales de algunos animales. Pues bien la mayoría de tradiciones tienen algún fundamento científico, oculto pero presente. La “premonición” de terremotos no escapa a esta regla.


Conocer exactamente la hora y fecha en la cual se dará un sismo, es imposible; pero el calcular un intervalo en donde existen numerosas probabilidades, de que un sismo haga mover nuestro mundo (literalmente!), es una manera de prevenir y así poder realizar una identificación de que peligros (link) afectarían a las ciudades y áreas pobladas en general. Sin embargo también existe la alerta temprana, que para sorpresa de pocos, es la base de nuestros presentimientos o del común «Siento que va a pasar algo».

Antes de la explicación detallada, establezcamos un resumen de hechos:

Sismo de Arequipa: 23 de Junio del 2001:

Daños en el recuerdo de la Ciudad Blanca

Daños en el recuerdo de la Ciudad Blanca

Magnitud de 8.4 en escala de Richter (USGS)

Epicentro a 82km a NW de la localidad de Ocoña (ver mapa)

Caso singular: Aquí viene lo bueno, según numerosos comentarios obtenidos in situ y alguno que otro extraído de fuentes indirectas, existieron personas superdotadas o super-sensibles que sintieron “algo” segundos antes de que el movimiento empezara. ¿Qué fue en realidad? Un sexto sentido…La respuesta líneas abajo.

Sismo de Japón: 11 de Marzo del 2011:

No siempre el remezón, es la fuerza destructiva por excelencia, también el tsunami es un arma natural, devastadora.

No siempre el remezón, es la fuerza destructiva por excelencia, también el tsunami es un arma natural, devastadora.

Magnitud de 9.0 en escala de Richter (USGS)

Epicentro a 130km al Este de Sendai (ver mapa)

Caso singular: Lo característico de este terremoto son los sismos predecesores al principal (link) (sismos anteriores y de magnitud inferior) con magnitudes bajas y una distancia importante hacia la costa de Japón.

Explicación:

Para poder entender los dos eventos antes citados, primero hay que conocer ¿Cuáles son las ondas sísmicas? Y ¿Qué sentimos en un sismo?

En un sismo o temblor, intervienen diferentes fuerzas, al igual que sucede cuando hacemos caer una pequeña roca en un recipiente con agua, no todas pueden ser percibidas por los humanos y por tan solo algunos animales.

Primero llegan esas “ondas ocultas”, llamadas Ondas Principales (P), que actúan comprimiendo y dilatando los materiales (las rocas, el suelo), tienen una velocidad en promedio de 1.73 veces de las Ondas Secundarias (S), las cuales desplazan las partículas del suelo en perpendicular a la dirección de propagación (por lo general en vertical, de arriba hacia abajo) (link video enmorrenas), son las verdaderas causantes de la destrucción, actuando en la profundidad. Además existen las ondas Rayleigh, una analogía directa a las olas presentes después de la caída de esa pequeña roquita, que son concéntricas y que viajan por la superficie al igual que las ondas Love, estas son a su vez ondas atrapadas en los materiales debido a un vacío o una mejor densidad.

Con la información antes leída, algunos ya se habrán dado cuenta.

Los animales que supuestamente “predicen” el un sismo ocurrido a unas varias descenas de kilómetros, en verdad perciben las ondas P, que por lo general no son sentidas en lo mínimo por los humanos, y que llegan primero, en muchos casos con una antelación de 2 a 8 segundos (en las cercanías del epicentro) y aún más tiempo cuanto más alejado se esté. Sin embargo, hay personas, pocas, que pueden llegar a sentir de alguna manera estas ondas, y que por desconocimiento alegan haber tenido un presentimiento.

Por otra parte, antes de un terremoto, existen sismos predecesores, con una magnitud menor a lo que va a ser el evento principal, que son ignorados (involuntariamente) por el común de las personas, pero que algunas (mal llamadas chamanes, brujos y hasta poseídos) sienten, teniendo una posibilidad alta de adivinar la llegada de un verdadero y majestuoso sismo.