Existen tradiciones de todos los tipos y colores, pero en mi reciente viaje a Bolivia y despilfarro en roaming, encontré una bien larga y con sabor a selva ¡En pleno altiplano! Aparte de la bien conocida creencia en Apus, me sorprendió la tradición de “La serpiente del Titicaca”

Una vista del lago Titicaca, junto a la cabeza de la serpiente.

A las orillas del lago y desde Juliaca (Perú) hasta Copacabana (Bolivia), en las cercanías a la carretera que une estas ciudades (Mapa aqui), afloran estructuras de entre 3 a 15km de largo , plegamientos erosionados de capas rojas de arenisca, en donde los estratos y algunas fracturas se asemejan a las escamas de una serpiente. Pero para los pobladores, no es cualquier serpientes, es una gigante que fue muerta y segmentada por el Dios Wiracocha, haya cuando el mundo fue creado.

Pero, durante el atardecer, cuando la luz amarillenta del sol queriéndose ocultar tras estas “lomas”, forma bellos reflejos y una multitud de colores, el ojo casi juraría ver una serpiente que rodea el lago. Al llegar a Bolivia una nueva sorpresa termina por formar esa mítica figura.

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A partir de estar sencillas formas, los pobladores construyeron en su mente la figura de una serpiente ¡Que creatividad!

La cabeza

Cuando se llega a Copacabana (mapa) en el mes de agosto en las primeras semanas, la increíble cantidad de feligreses procedentes de todos los puntos cardinalesDSC03612 sorprende, en cada esquina un puesto de vendimia, pero al alejar la vista del poblado, la inmensa fila para subir al monte apodado “El calvario” nos da típica pregunta ¿Y eso?

Bueno, tan solo es una inmensa formación de roca ígnea, con pasajes, fabricados por el hombre por donde cada persona debe pasar ¿Y que pasa si no? Todo el infortunio, desgracias y demás caerán sobre ti… (Típico). Esta formación es la que se considera la cabeza de la serpiente, que a diferencia del cuerpo se debela con sus sombras cuando el sol sale.

La subida hasta la parte mas alta, no es algo difícil, pero peligroso, dado que la mayoría de personas suben con unos galones de alcohol en la sangre, eso también justifica que algunos caigan aparatosamente y den la señal de un buen año.

Las manos que todos los años pasan por la roca, ya dejan huella y además de algunas cosas incomentables, pero aun así caí (Para mi mala suerte) en la tentación de sacar muestras, 3 personas me corretearon. La experiencia al entrar es una mezcla entre miedo y asombro, pero las fotos dado que yo nos la tome, no salieron!

Mas allá: Llevándose rocas

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Para finalizar el viaje, que mas reconfortante para un geólogo que ¡Recoger muestras!, aquí la tradición son pide algo mas: “Lleva una roca, cuídala y al año siguiente regrésala intacta”.

Bueno en lo personal agarre la picota y de dos golpes casi hago caer todo retire una buena cantidad de muestras, pero para mi sorpresa la mayoría de personas agarraban una lutita semi-litificada para romper un arenisca, y obviamente la lutita se rompía al tercer golpe y nada de tener la sacro-santa roca.

Hay que decirlo, solo una de las muestras que saque siguen “enteras”, las demás forman no han sido cuidadas sino rotas y procesadas, y si: No las devolveré.

Bueno, mi viaje no termino en Copacabana, lo hermoso solo esta comenzando, en un próximo post veremos el camino que me llevo a Nuestra Señora de la Paz y nuevas fotos sobre esta y mas maravillas de la madre gea.